domingo, 31 de enero de 2010

Mesedez.


Puedes venir a mí, mirarme fijamente a los ojos, ir a coger mi rotulador y cambiar un segundo antes de rumbo. Puedes también firmar a tres o cuatro personas que se encuentran antes que yo, oir como te llamo, como te hablo en euskera, mirarme e irte. Puedo decir ahora mismo que me has defraudado, pero estaría mintiendo. Han sido dos veces. No sé cuántas volverán a ser, pero qué más da, tú me importas.


You'll never walk alone, Xabi ♥

sábado, 16 de enero de 2010

12 de enero.

12 de enero. Podríamos llamarlo el día después de... Pero no, no fue el día después de cumplir los 18. Fue el día, simplemente. El día en el que pude volver a comprobar que nada es imposible. El día en el que volví a ver a mi Valencia.

18:00 Llegada al aeropuerto. Aún faltaba algo más de una hora y media y ya no podía más de los nervios. Vale, los había visto una vez y a algún jugador incluso dos, pero los nervios no se pueden controlar.

19:00 Toca revisión: cámara, bolígrafo, rotulador, libreta, bufanda, foto de Alonso... bien, creo que no falta nada.

19:30 No puedo más, necesito que esa maldita puerta se abra ya.

19:40 La gente se comienza a colocar. Éramos cuatro personas contadas más algún que otro fotógrafo y cámaras de televisión.

Y sí, al cabo de unos minutos esa puerta se abrió. Los primeros en aparecer fueron Mathieu y Alexis. Con Alexis ya había conseguido algo el día 19 de diciembre, así que fui a por Mathieu, que el pobre no había venido la otra vez por lesión. Serio pero muy agradable. El siguiente fue Baraja. No pude conseguir una foto con él porque la televisión gallega se acercó a él, pero agradable. César salió después. La vez anterior no había conseguido ninguna foto con él porque había salido el primero y de los nervios lo llamé tan bajito que no me escuchó, pero esta vez sí. Se acercó a mí y además de firmarme se sacó una foto conmigo muy sonriente ♥ Y continuamos con... ¡Carlos Marchena! Vino a mí, directamente, sin llamarle, aunque mientras me firmaba sí dije su nombre. Se sacó una foto conmigo súper sonriente. Es una persona majísima, de verdad. No me gusta demasiado poner fotos personales en el blog, pero creo que ésta se merece un espacio:

No, Carlos no estaba aquí aún con su máxima sonrisa. Y sí, sale Joaquín también ♥ Puede parecer una foto normal dentro de lo que cabe, pero no, siempre será una de mis fotos favoritas. Sí, que salgan ellos influye, pero esta foto tiene un gran mensaje, una gran historia detrás que no voy a contar aquí.

Continuaron saliendo los demás: Vicente, Moyá, Zigic (qué súper sonriente de nuevo y se volvió a agachar), Navarro, Silva... Con todos estos conseguí algo, incluso intercambiar alguna palabra. Con Dealbert, Albelda (puf, de nuevo), Jordi Alba, Chori Domínguez... no conseguí nada, pero otra vez será.

Pero sin duda, otro de los grandes momentos de la tarde, junto con el de Marchena y Joaquín, fue cuando salió David Villa. Había hecho una especie de 'apuesta' con la bajilla Esther. El reto consistía en darle a Villa una foto de Fernando Alonso vestido de Ferrari para que la firmara. Ella no creía que yo lo fuera a hacer, lo dijo más bien de coña, pero sí. Me planté (o se plantó más bien) delante mío y le di la foto para firmar junto a un '¿Me firmas esta foto de Alonso?'. Quiero pero no puedo describir su cara. Quiero pero tampoco puedo que escucheis su risa. Y junto a su risa vino un '¿De Alonso?' y lo hizo, sí, mientras yo le explicaba que eran asturianos, especiales... El reto estaba cumplido. También conseguí una foto con él, de nuevo, pero esta vez de forma diferente y muchísimo más especial.

Al día siguiente, 13 de enero, se disputó el partido Deportivo-Valencia. Estuve ahí. Estuve en Riazor animando a mis chicos. No pudo ser. El sufrimiento se hizo presente. Pero de nuevo vuelvo a recordar esto y una sonrisa cruza mi cara.

Gracias. Gracias por ser así de humildes. Gracias por ser tan humanos. Gracias por ayudar a las personas de esta manera.

jueves, 7 de enero de 2010

Penélope.

Mis padres nacieron con la vida resuelta. Aristócratas, sangre azul, la crême de la crême. Al haber recibido a reyes y reinas y a infinidad de personalidades, ocupaban día sí y dia no las columnas de sociedad, y estaban encantados con la expectativa que suscitó el que creían que sería el día más feliz de sus vidas.

Pero cuenta la leyenda que una maldición pesaba sobre los Wilhern desde que el padre de mi tatarabuelo, Ralph, tuviera un escarceo con una humilde sirvienta, Clara, quien muy pronto empezó a comer por dos. Al hacer partícipe a la familia de su intención de casarse con Clara, enseguida descubrió lo iluso que había sido; Clara no era más que una sirvienta propensa a los sarpullidos. Sir Ralph se decantó por un enlace más apropiado, y Clara se "cayó" por un precipicio.

Esa misma noche, la madre de Clara, la bruja del lugar, se presentó en la mansión de los Wilhern decidida a darles a esos aristócratas un poco de su propia medicina. Tras esparcir vísceras de animales, sentenció que la siguiente hija de un Wilhern nacería con cara de cerdo.

«Y sólo cuando uno de vuestra condición prometa amar y respetar a esa niña todos los días de su vida, se romperá la maldición»

martes, 5 de enero de 2010

Love Happens.


Capítulo 15
Durante los viajes es importante tener esto siempre presente: cuando una cosa termina, empieza otra.

lunes, 4 de enero de 2010

Revolutionary Road.


¿Sabes qué tiene de bueno la verdad? Que todos podemos reconocerla por mucho que hayamos vivido sin ella. Nadie olvida qué es la verdad, Frank, sólo nos volvemos más diestros mintiendo.


Valor es lo que hay que tener para vivir como uno quiere.

Avatar.


Te veo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Adiós 2009. Hola 2010.

En unas horas estaremos en un nuevo año. Como es habitual en este día, no podía faltar un resumen de lo que ha sido el 2009.

Sin duda alguna, el 2009 ha sido uno de los mejores años para mí. Ha habido momentos buenos y momentos malos, pero ninguno lo cambio por nada. Gracias a esos momentos malos he aprendido a superar problemas, a no tirar nunca la toalla, a luchar por lo que se quiere, a poner una sonrisa incluso en los peores momentos. Sí, porque esos momentos son muy duros, pero, sin duda alguna, te ayudan a formarte como persona. Es por esa razón por la que no los cambio por nada, ya que me han enseñado a crecer. Por otra parte están los momentos buenos, aunque yo no los llamaría así... han sido mucho más. Aunque ha habido momentos buenos en la primera mitad del año, ha sido en la segunda mitad cuando todo ha ido perfecto. Si tengo que hacer mención de algún día en concreto es del 1 de agosto. Ese día en el que pisé mi tierra tras un año. Ese día que sentí algo especial cuando vi paisajes conocidos a través de la ventanilla de un coche. Esos días en los que cambié mi mentalidad. Ahí sucedió un cambio, el inicio de todo.

Y todo inicio tiene una continuación, y sucedió apenas un mes después, un 4 de septiembre, día en el cual conocí a gran parte de mis ídolos. Esas personas que me hacen reir, llorar, gritar, saltar, cantar, indignarme, pasarlo mal, alegrarme, pasarlo aún mejor... Esas grandes personas que salen en la televisión, en los periódicos, revistas... Esas grandes personas que me hacen soñar. Pero no era un sueño, no, los tenía delante, tocándolos, sintiéndolos, llorando con ellos, recibiendo sonrisas... El 5 de septiembre fue sin duda el fin de uno de los mejores fines de semana de mi vida. Por segunda vez (la primera había sido el día anterior) pisaba un estadio de fútbol y era para verlos a ellos, a La Roja, a mi Selección. Por fin gritaba con la afición, por fin saltaba con esos goles, por fin me dejaba la garganta, por fin...

¿Otra fecha para recordar? 19 y 20 de septiembre. Conocí por fin a cierta personaja, y fue ella la que ayudó a que mi sueño se volviera a cumplir. Esta vez no fui al aeropuerto a ver a la Selección. Esta vez fui al aeropuerto y al estadio a verlos a ellos, a mi Valencia. A ese equipo que de pequeña me maravillaba. A ese equipo que me ha dado tantos y tantos momentos. Y sabía que eran grandes, pero juro que nunca pensé que lo serían tanto. La humildad que tienen estos jugadores no se puede describir. Son grandes futbolistas, sin duda, pero por encima de todo son grandes personas... grandes personas que dan todo por su afición. Mil y una cosa podría decir de ellos, de los que me han hecho soñar, pero ninguna les haría justicia.

Dentro de unas horas se pone fin a este año. El año en que aprendí que con deseo, con paciencia, con valor y con fe todo puede ser posible. El año en que descubrí que los sueños sí pueden cumplirse.

Dentro de unas horas comienza un nuevo año. Un nuevo año que espero que os traiga lo mejor. Tengo muchas esperanzas puestas en este año y en los acontecimientos que se pueden dar. Y sé, que de nuevo volverá a ser un grandísimo año. Sólo hay que desearlo.